El Comité Jurídico Interamericano de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó por unanimidad, el 7 de agosto de 2026, una declaración sobre el uso ético, responsable y seguro de la inteligencia artificial en los poderes judiciales de la región. La iniciativa, impulsada por la relatora Alejandra Valencia Gartner, busca conformar una agenda de trabajo con los poderes judiciales de nuestro continente para abordar los principales desafíos de esta tecnología, en un contexto en que las regulaciones aún no están plenamente desarrolladas. Su elaboración recogió aportes de Estados miembros de la OEA, especialistas y organizaciones de la sociedad civil, con una perspectiva centrada en los derechos humanos.
Adoptado durante su 109.º período ordinario de sesiones, celebrado en Río de Janeiro, el instrumento ofrece orientaciones para que los Estados formulen, actualicen o fortalezcan sus políticas sobre estas tecnologías. Su eje central es que la innovación debe contribuir a la administración de justicia preservando la independencia judicial, la imparcialidad, el debido proceso y los derechos de las personas.
La declaración desarrolla nueve ejes para orientar a los Estados y sus poderes judiciales:
La elaboración del instrumento estuvo a cargo de la relatora Alejandra Valencia Gartner. El proceso recogió información y aportaciones de distintos Estados miembros de la OEA sobre experiencias de uso, marcos regulatorios, riesgos y medidas de protección de derechos humanos.
La recopilación de información contó con la colaboración de Fundación Kamanau y la Red Pro Bono de las Américas. Asimismo, la relatoría abrió, con apoyo de Kamanau, un período de consulta con especialistas de la región, cuyas contribuciones permitieron enriquecer el diagnóstico y las recomendaciones.
Fundación Kamanau asumió la secretaría técnica y la coordinación del trabajo de apoyo a la relatoría. Esta labor fue desarrollada por su directora legal, Natalia Monti, junto con Moisés Sánchez y Ciro Colombara, quienes trabajaron con la relatora en la recopilación y el análisis de la información y de las propuestas surgidas durante el proceso consultivo.
Por su parte, la Red Pro Bono de las Américas estuvo a cargo del levantamiento de informes legales que permitieron visibilizar la realidad de distintos países de las Américas en esta materia, con el fin de identificar los desafíos legales que se presentaban en cada país. Esta labor fue coordinada por Ignacio Obando, coordinador regional de la red.
Participaron en la consulta especializada:
La colaboración de estas organizaciones y especialistas permitió acercar experiencias nacionales y conocimientos jurídicos, académicos y de políticas públicas al trabajo de la relatoría, contribuyendo a una mirada regional sobre las oportunidades y los riesgos de la inteligencia artificial en la administración de justicia.
La aprobación de este instrumento representa un avance para orientar la incorporación de inteligencia artificial en los sistemas judiciales de las Américas, con supervisión humana, responsabilidad institucional y protección de derechos como condiciones centrales.
La declaración, el informe y los antecedentes del proceso están disponibles en la página oficial del Comité Jurídico Interamericano de la OEA.